Tag Archives: Simposio Internacional sobre las Emociones. Elisabet Gimeno

27Ene/15

Las emociones que solo yo siento

No recuerdo cuando nací, creo que hace poco tiempo, o tal vez mucho, no sé. Pero creo que tengo conciencia de lo que hago desde hace poco. Sé que sé algunas cosas, de algunas no me acuerdo… Lo que sí sé es que yo siento muchas emociones diferentes.

Cuando nací no debía tener conciencia de lo que me rodeaba, sentía cosas agradables y desagradables, frío, calor, confort, ganas de llorar y de reír. Me acuerdo de mis amigos, de una casa inmensa en la montaña, con muchos animales y con unos señores que nos recibían. Me llevan a la casa de esos señores mis padres, son altos y guapos. Nos lo pasamos bien. Intento recordar las caras de mis padres y no puedo, a veces sí que creo que los veo pero desaparecen pronto. De lo que sí siento una sensación agradable es de una melodía que alguien me cantaba, o me cantan, no lo sé, y pienso en mis hermanos… Por cierto, no recuerdo sus caras, si su olor… ¿Y dónde están?

A veces estoy pensando en los juguetes y de repente desaparece de mi mente ese pensamiento, quiero volver a pensar y no recuerdo que quiero pensar. Entonces me pongo nervioso, me siento solo y tengo pánico. No me encontrará nadie, todo está vacío y se me nubla la vista. Casi desaparece la luz y solo tengo ganas de salir a caminar, probar de abrir las puertas y buscar a los niños con los que juego siempre.

Ahora estoy seguro de que he estado en el mar, en la playa y estirado al sol mientras que una niña… que se llama… Maribel me dice al oído que le coja la toalla a mi hermano para tirarla al agua. Maribel dice que mi hermano es feo… Yo creo que a ella le gusta él.

Tengo la idea de que esta señora que me coge de la mano y me lleva detrás de ella es o mi madre o mi novia. Intento recordar su nombre y no puedo. Yo quiero guardar mis manos en los bolsillos de mi chaqueta. Me da vergüenza ver tantas personas alrededor mío. Es como una fiesta, todo el mundo me mira y aplauden… ¿Por qué lo harán?. Una chica me acaba de abrazar y dar un beso. Huele muy bien. Me ha llamado: Papa, no lo entiendo. Yo creo que ella es mi hermana y que a veces se chiva de cosas mías a mi madre. Bueno, lástima, no es nadie que sea de mi familia. Espera, espera, creo que sé quien es, es alguien muy cercano a mí, su olor, sus palabras, el beso y el abrazo me produce un estado de ánimo agradable, no sé como se llama pero creo que es mi… hija… o mi hermana. Es igual, he visto una cara que me ha sobresaltado, la reconozco, sí, estoy seguro de que siempre ha sido mi amigo, sé que lo aprecio, creo que hemos estudiado juntos, pero ¿qué hemos estudiado? ¿Soy tan mayor como para haber estudiado?

Y ¿por qué aplauden tanto? Los miro e intento saber qué hago aquí. Bueno, no me importa pues me siento bien…

¡Vaya!, esa señora que o es mi hermana o mi novia me dice que me quiere. Ahora se dirige y habla a todos los que han venido a la fiesta. Habla del Alzheimer, se ve que es una enfermedad que tengo y de la que siempre oigo hablar. Y dice algo como que estas personas están aquí por mi, por Pasqual Maragall.

En homenaje a mi padre que me ha servido de modelo para describir cómo se podía sentir Pasqual Maragall el día 22 de septiembre de 2014 en el encuentro de voluntarios del estudio alfa para la detección precoz y la prevención del Alzheimer de la Fundación Pasqual Maragall contra el Alzheimer.

Pasqual Maragall:.,”@#~

Félix Eroles

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13Dic/14

Interstellar: Las emociones del explorador

La Ciencia, como expresión del conocimiento humano, suele tildarse de fría. Si repasamos las obras de Ciencia Ficción de los años 40-50-60, así era y nos mostraba los logros de la Ciencia como helados, calculadores, con distancia humana.

La Filosofía también puede parecer que en sus argumentaciones carece de emociones, puesto que la razón no debería atender a los impulsos propios sino a la lógica de los razonamientos.

Pero no es cierto, han habido científicos, filósofos, pensadores y exploradores a lo largo de toda la Historia Humana y si no fuera por su impulso a actuar, a querer lograr un bien común, a alcanzar una meta por mor de alguien o de algún colectivo.

En la película Interstellar podemos sentir la Ciencia, la Filosofía y las Emociones todas juntas e interdependientes.

Os dejo una Infografía en la que intento interpretar algunas vías del conocimiento humano.
La ciencia, la Filosofía y las emociones

Félix Eroles para el Simposio Internacional de las Emociones

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01Dic/14

La Razón y la Emoción en el cuerpo humano

EmocionesDurante cientos de años se han alabado las virtudes de la razón y el pensamiento lógico, dejando el mundo de las emociones en un segundo plano, como si emocionarse fuera de débiles.

Actualmente, se está intentando corregir ese error. La ciencia se ha interesado en las emociones. De hecho, la psico-neuro-inmunología se dedica al estudio que las emociones y los pensamientos tienen sobre el cuerpo humano y en su salud. A nadie se le escapa que un buen disgusto puede ser la causa última de un infarto cardíaco.

En los más de 15 años que ejerzo la medicina familiar, he sido testigo de cómo nos afectan a los seres humanos las emociones.

Si bien es cierto que el pensamiento racional nos ha aportado grandes avances, es un rasgo relativamente nuevo del homo sapiens. De una manera simplista, podríamos decir, que la parte más antigua del cerebro, es la que está relacionada con las emociones y la supervivencia. Es en el neo-córtex o la zona más moderna de nuestro cerebro, donde se produce el pensamiento racional. Lo más importante, es que ambos están interconectados, y que a pesar de que hemos intentado analizarlos por separado, están trabajando juntos para nuestra supervivencia como individuos y como especie.

Esto influye en todos los aspectos de la vida: en el aprendizaje, en el crecimiento, en la propia salud. Así que si van al médico y les dice que lo suyo es de la mente, no se ofendan, porque seguro que la mente tiene mucho que ver. Para terminar, y dejarlo más claro, pondré un ejemplo. Es frecuente ver jóvenes que antes o después de un examen, que les supone un gran estrés, acaban con un resfriado, unas anginas o una bronquitis. El estrés, actuó bajando las defensas, que los hicieron más susceptibles a los virus y bacterias.

Roser Rodó

Médica de familia

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30Sep/14

¡SIEMPRE EN FORMA!

¡SIEMPRE EN FORMA!

Dormir, comer, practicar deporte son algunas de las actividades mediante las cuales garantizamos nuestro bienestar físico a lo largo del día. Ahora bien, ¿qué hacemos por nuestra voz?

A pesar de los avances tecnológicos que facilitan la comunicación, la voz sigue siendo el vehículo más inmediato para relacionarnos con los demás. Independientemente de lo que nos depare la jornada, tarde o temprano tendremos que hablar. Emociones que se sirven de palabras para salir a la luz, duras negociaciones a cualquier nivel o un horario prolongado de clases son algunas de las muchas situaciones en las que la voz estará involucrada. En ocasiones, habrá circunstancias difíciles de sobrellevar que pueden llegar a afectar el aparato vocal. Por eso mismo, debemos mantener en forma la musculatura implicada en el juego anatómico que produce el sonido.

Tendremos dos objetivos: fortalecer nuestra voz y corregir posibles malos hábitos. Evidentemente, recurriremos a la ayuda de un experto si no sabemos por dónde empezar. Además, los ejercicios elegidos seguirán determinados criterios. En primer lugar, se adaptarán a nuestra realidad (edad, trabajo, horario,…) En segundo lugar, nunca hay que extenuarse. Mejor una disciplina corta que practiquemos sin pereza cada día a una larga que abandonemos a la semana. Finalmente, ¿cómo sabremos que vamos por el buen camino? Cuando, tras un tiempo prudencial de trabajo continuado y esmerado, comprobemos que nuestra voz resiste fácilmente lo que le depara cada nuevo día.

Elisabet Gimeno

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